LAGRIMAS, ACEPTACION Y BRINDIS

Me costará,
créeme que me costará
bastante asimilarlo,
serán muchas noches
de insomnio y
un tanto de lágrimas
derramadas en la almohada,
sin embargo,
lo voy a entender,
aunque no quiera,
tendré que hacerlo…

Y aceptaré que ya no somos,
que no fuimos,
que nunca seremos,
que esta historia acabó
antes de lo debido,
que me quedaré solamente
con los recuerdos
y que a pesar de todo
no debo guardar rencores,
te tendré un cariño
inmenso y te desearé
siempre lo mejor.

Lograré aceptarlo,
y cuando lo haga…

Brindaré por todo
lo que pudimos ser.

Cuando me amé de verdad, Charles Chaplin

Cuando me amé de verdad

comprendí que en cualquier circunstancia,

yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta,

y en el momento exacto, y entonces, pude relajarme.

Hoy sé que eso tiene un nombre… Autoestima

Cuando me amé de verdad,

pude percibir que mi angustia,

y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal

de que voy contra mis propias verdades.

Hoy sé que eso es… Autenticidad

Cuando me amé de verdad,

dejé de desear que mi vida fuera diferente,

y comencé a aceptar todo lo que acontece,

y que contribuye a mi crecimiento.

Hoy eso se llama… Madurez

Cuando me amé de verdad,

comencé a percibir que es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona,

sólo para realizar aquello que deseo, aun sabiendo que no es el momento,

o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.

Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto

Cuando me amé de verdad,

comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable:

personas, situaciones y cualquier cosa

que me empujara hacia abajo.

De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo.

Hoy se llama… Amor Propio

Cuando me amé de verdad,

dejé de temer al tiempo libre

y desistí de hacer grandes planes,

abandoné los mega-proyectos de futuro.

Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta,

cuando quiero, y a mi propio ritmo.

Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez

Cuando me amé de verdad,

desistí de querer tener siempre la razón,

y así erré menos veces.

Hoy descubrí que eso es… Humildad

Cuando me amé de verdad,

desistí de quedarme reviviendo el pasado,

y preocupándome por el futuro.

Ahora, me mantengo en el presente,

que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.

Y eso se llama… Plenitud

Cuando me amé de verdad,

percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme.

Pero cuando la coloco al servicio de mi corazón,

ella tiene una gran y valioso aliado.

Todo eso es… Saber Vivir

No debemos tener miedo de cuestionarnos,

de hecho hasta los planetas chocan,

y del caos suelen nacer la mayoría de las estrellas.

Dime si me echas de menos, aun

Dime si me echas de menos aún.
Dime si no me perdonas aún.
¿Qué harás con todo este veneno? Nada bueno.
Dime si me echas de menos aún.

¿Lo vas a olvidar? Can you let it go?
Can you let it go? ¿Lo vas a olvidar?
Can you let it go? ¿Lo vas a olvidar?
¿Lo vas a olvidar? Can you let it go?
Can you let it go? ¿Lo vas a olvidar?
Can you let it go? ¿Lo vas a olvidar?

Dime que no te arrepientes aún.
Dime si aún queda algo en común.
El tiempo que se pierde no vuelve.
Dame un beso y bájame de la cruz.

¿Lo vas a olvidar? Can you let it go?
Can you let it go? ¿Lo vas a olvidar?
Can you let it go? ¿Lo vas a olvidar?
¿Lo vas a olvidar? Can you let it go?
Can you let it go? ¿Lo vas a olvidar?
Can you let it go? ¿Lo vas a olvidar?

Ay, ay,
ay, ay, ay, ah…

El amor no puede medirse en paso firme.
Un día soy un Dios y al otro puedo partirme.
I needed to go ‘cause I needed to know you don’t need me.
You reap what you sow but it seems like you don’t even see me.

El amor no puede medirse en paso firme.
Un día soy un Dios y al otro puedo partirme.
You say it to me like it’s something I have any choice in.
If wasn’t important then why would you waste all your poison.

Rompecabezas

Perdonar

Tú le has puesto música a mi juventud

Ahora, que empiezo de cero
Que el tiempo es humo
Que el tiempo es incierto
Ahora que ya no me creo
Que la vida será un sueño

Ahora que solo el ahora
Es lo único que tengo
Ahora que solo me queda esperar
A que llegue la hora

Ahora que cada suspiro
Es un soplo de vida robada a la muerte
Ahora que solo respiro
Por que solo así podre volver a verte

Ahora, que ya no me importa
Que la vida se vista de negro
Porque a nada le tengo miedo
Porque a nada le tengo fe

A nada le tengo fe

Ni miedo, ni fe
A nada le tengo fe

Ahora que ya no me quiero
Que no me conozco que no me abandona
Abrázame, mi amor te lo ruego
Abrázame fuerte por última vez

Ahora que ya nada espero
Ni siento, ni anhelo, ni nada
Abrázame, fuerte amor te lo ruego
Por si esta fuera la última vez

Ahora, que solo el ahora
Es lo único que tengo
Ahora, que solo me queda
Esperar a que llegue la hora

Ahora, que ya no me importa
Que la vida se vista de negro
Porque a nada le tengo miedo
Porque a nada le tengo fe

A nada le tengo fe
Ni miedo, ni fe
A nada le tengo fe

Ahora, que empiezo de cero
Que el tiempo es humo
Que el tiempo es incierto
Abrázame fuerte amor te lo ruego
Por si esta fuera la última vez

Compositor Pau Dones Cirera

Edward Hopper

La pintura de Edward Hopper siempre es fascinante: la tremenda sensación de soledad y aislamiento que transmiten todos sus cuadros, la utilización del color, de la luz, de la estructura, del trazo y de la forma para transportanos a ese universo personal y mágico en el que habitan todos los personajes que pasan por sus cuadros, porque esa es la imagen que transmiten sus figuras, la de ser gentes de paso.Todo en la pintura de Hopper está orientado a invitarnos a entrar en ese paraíso de los sueños rotos que fue el despertar del sueño americano.
Los sentimientos que transmiten sus cuadros: melancolía, soledad, desesperanza…Pero al mismo tiempo paz, tranquilidad y calma, aunque a veces sólo sea en apariencia. La utilización de la luz y del color, siempre fríos, para resaltar esa sensación de vacío y soledad es uno de los recursos más recurrentes en la pintura de Hopper.
Todos sus cuadros suelen tener estructuras muy lineales, con una cuidada composición geométrica y un nihilismo latente muy adelantado a su época.
A través de grandes áreas de color o de elementos arquitectónicos introduce las líneas verticales, horizontales y diagonales que marcan todos sus cuadros. Sus paisajes interiores están habitados por el vacío, por la soledad, por el frío y, sobre todo, por el silencio, ese silencio que ahoga las voces y los desgarrados gritos de un mundo que desaparece irremisiblemente.
Ante nosotros aparece reflejado el estado de ánimo de un mundo agonizante, de una sociedad destruida por el aislamiento del egoísmo y la falta de comunicación.

Este es el último cuadro pintando con técnica pastel de Fran Benavente, mi gran artista.

20190211_172307
Compartimento C, coche 293 (1938)