OS SORPRENDÍ

Hoy llegué al trabajo y una vez registré la entrada, fui directa al comedor y dejé aquello que con tanta ilusión había preparado el día anterior.

Durante la mañana he sido felicitada por mis compañeros, pero recíprocamente, yo también les he dado felicidad con mi detalle. Los he sorprendido con algo tan sencillo como hacer un montaje y compartirlo. Estamos tan acostumbrados a ir a “destajo” todos los días, acompañados de la rutina estresante, que no tenemos un momento para parar y decir,  “pues hoy lo quiero vivir diferente”.

No sé qué ha gustado más si las galletas y los bombones o el mensaje con el que les he dado los buenos días (hasta diría que alguna se ha emocionado, ese brillo en los ojos así me lo hizo pensar)

Bon dia a tots/es¡     Avui en faig   44  i part de la meva felicitat és per celebrar-ho un any més amb tots vosaltres¡¡

Buenos días a todos /as¡ Hoy hago 44 y parte de mi felicidad es por celebrarlo un año más con todos vosotros.

 

ESCORPIO, y aquellas pequeñas cosas que los saca de quicio

1. Impaciencia

La regla número uno sobre la comunicación con una persona de Escorpio: no demostrarle su impaciencia. Cuando notas que la persona en cuestión no quiere contarte algo o sigue sin tomar decisiones importantes, jamás te pongas a presionarla. Insistir en que se ponga las manos a la obra o que se desahogue delante de ti, no servirá para nada: luchar con la falta de confianza típica de este signo nunca es buena idea.

2. No seguir el plan

Las personas con el signo de Escorpio son estrategas natos, y en todas las cuestiones de la vida necesitan un plan exacto para poder seguirlo. No sólo saben muy bien cómo pasarán el próximo fin de semana, sino también dónde quieren trabajar dentro de diez años… Así que, si quieres advertir a alguno de ellos que los planes que habéis fijado antes terminaron cambiando, piénsatelo dos veces. Probablemente sería más fácil volver a la primera versión de lo planeado, que luchar contra la ira de un Escorpio.

3. Injusticia

A pesar de que muchas personas lo consideran bastante frío, reservado y calculador, un típico Escorpio posee muchas características muy nobles. Una de ellas es su odio absoluto hacia cualquier muestra de la injusticia. No hay nada que lo ponga más furioso que ella, y es capaz de poner todos sus esfuerzos para luchar en su contra. ¿No te parece digno de admiración?

4. Avaricia

Los Escorpios son bastante generosos por naturaleza, y vale la pena tenerlo en cuenta en todo momento. No importa si se trata de pagar las facturas de la casa, hacer una compra grande o salir a cenar: mejor no pongas a prueba su paciencia, divagando sobre las partes de la cuenta que los dos van a tener que cubrir. ¡Los Escorpios realmente detestan la tacañería!

5. Defraudar la confianza

Como amigos y parejas, los Escorpios son extremadamente fieles y leales, aunque todo cambia a más no poder cuando alguien se atreve a poner su confianza a prueba. Una vez que un supuesto amigo o amante los decepcione, son capaces de olvidarse de él por completo. No importa si se trata de tu novio o compañero: ¡ellos nunca olvidan! Tenlo en cuenta…

6. Decisiones ilógicas

La mayoría de ellos muy pronto reconocen el camino que quiere seguir en la vida, y empiezan a convertir sus sueños en planes, y los planes en realidad. Por ello, si te gustaría impresionarlos, hacer lo mismo puede ser la mejor manera de lograrlo. En cambio, nunca te harán caso si sueles hablar demasiado y sin objetivo, o tomar las decisiones sin pensar. De hecho, ¡pueden empezar a tratarte como si fueras un lunático!

7. Indecisión

Al igual que tomar las decisiones precipitadas sin haber pensado en ellas, los Escorpios aborrecen la indecisión. Si alguno de ellos te invita a tomar algo y durante un cuarto de hora sigues pensando sobre cuál de los tragos escoger (o si sería mejor que te tomaras un batido en vez de alcohol), vuestra salidita puede terminar muy mal. Recuerda: no juegues con el fuego…

8. Conversaciones aburridas

Si eres una de las personas que en su vida prestan más atención a la teoría que a la práctica, no te engañes. Los escorpios son muy inteligentes y no les supone ningún problema notar la falsedad de otras personas (incluso oculta detrás de frases rebuscadas y palabras bonitas). Además, una vez que se percaten de que les estás vacilando, ¡te van a castigar por ello! Los debates sin fin ni motivo no son para ellos.

9. Demostrar la debilidad

Puesto que las personas nacidas bajo el signo del Escorpio son fuertes, resistentes e independientes, pueden reaccionar de manera desenfrenada cuando los demás demuestran su debilidad o flojera. Si quieres caerle bien a uno de ellos, no les prestes atención a los detalles que no se la merecen y ¡quiérete un poco! De inmediato vas a aparentar mucho más fuerte.

10. Provocar los celos

Los celos suponen una de las mayores debilidades de los Escorpios. Apasionados a más no poder, son capaces de armar un escándalo incluso por una mirada lanzada a una persona inadecuada… Por lo que merece la pena actuar con sumo cuidado en compañía de los demás. Si no quieres que tu querido Escorpio convierta tu vida en un infierno, no te pongas a flirtear con nadie: en caso contrario ¡puedes provocar una explosión de furia imposible de frenar!

Boomerang — Elena Memba

Por muchas despedidas que me quieras ofrecer, nunca te podrás marchar. Vuelves siempre. Vuelves al llegar la noche y me arrebatas mi último pensamiento de cada día. Vuelves al llegar el día y me arrebatas mi último sueño de cada noche. Vuelves cuando siento el agua fría caer sobre mis hombros camuflando […]

a través de Boomerang — Elena Memba

Poema XVII- Neruda

Pensando, enredando sombras en la profunda soledad.
Tú también estás lejos, ah más lejos que nadie.
Pensando, soltando pájaros, desvaneciendo imágenes,
enterrando lámparas.

Campanario de brumas, qué lejos, allá arriba!
Ahogando lamentos, moliendo esperanzas sombrías,
molinero taciturno,
se te viene de bruces la noche, lejos de la ciudad.

Tu presencia es ajena, extraña a mí como una cosa.
Pienso, camino largamente, mi vida antes de ti.
Mi vida antes de nadie, mi áspera vida.
El grito frente al mar, entre las piedras,
corriendo libre, loco, en el vaho del mar.
La furia triste, el grito, la soledad del mar.
Desbocado, violento, estirado hacia el cielo.

Tú, mujer, qué eras allí, qué raya, qué varilla
de ese abanico inmenso? Estabas lejos como ahora.
Incendio en el bosque! Arde en cruces azules.
Arde, arde, llamea, chispea en árboles de luz.
Se derrumba, crepita. Incendio. Incendio.
Y mi alma baila herida de virutas de fuego.
Quien llama? Qué silencio poblado de ecos?
Hora de la nostalgia, hora de la alegría, hora de la soledad,
hora mía entre todas!

Bocina en que el viento pasa cantando.
Tanta pasión de llanto anudada a mi cuerpo.
Sacudida de todas las raíces,
asalto de todas las olas!
Rodaba, alegre, triste, interminable, mi alma.

Pensando, enterrando lámparas en la profunda soledad.
Quién eres tú, quién eres?
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