Edward Hopper

La pintura de Edward Hopper siempre es fascinante: la tremenda sensación de soledad y aislamiento que transmiten todos sus cuadros, la utilización del color, de la luz, de la estructura, del trazo y de la forma para transportanos a ese universo personal y mágico en el que habitan todos los personajes que pasan por sus cuadros, porque esa es la imagen que transmiten sus figuras, la de ser gentes de paso.Todo en la pintura de Hopper está orientado a invitarnos a entrar en ese paraíso de los sueños rotos que fue el despertar del sueño americano.
Los sentimientos que transmiten sus cuadros: melancolía, soledad, desesperanza…Pero al mismo tiempo paz, tranquilidad y calma, aunque a veces sólo sea en apariencia. La utilización de la luz y del color, siempre fríos, para resaltar esa sensación de vacío y soledad es uno de los recursos más recurrentes en la pintura de Hopper.
Todos sus cuadros suelen tener estructuras muy lineales, con una cuidada composición geométrica y un nihilismo latente muy adelantado a su época.
A través de grandes áreas de color o de elementos arquitectónicos introduce las líneas verticales, horizontales y diagonales que marcan todos sus cuadros. Sus paisajes interiores están habitados por el vacío, por la soledad, por el frío y, sobre todo, por el silencio, ese silencio que ahoga las voces y los desgarrados gritos de un mundo que desaparece irremisiblemente.
Ante nosotros aparece reflejado el estado de ánimo de un mundo agonizante, de una sociedad destruida por el aislamiento del egoísmo y la falta de comunicación.

Este es el último cuadro pintando con técnica pastel de Fran Benavente, mi gran artista.

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Compartimento C, coche 293 (1938)
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OCTUBRE

Canción de U2 apta para acompañarte en un paseo solitario bajo la lluvia o mirar por la ventana una calle desierta repleta de charcos. Es lo que tiene el otoño, mucha melancolía, será por eso que esta estación es mala compañia si te gobierna la pena.

¿QUÉ PASÓ CON LA SENSIBILIDAD?

no me despiertes..déjame soñar..
Image by Anusska via Flickr

En la última entrada (Pisa el freno…) mostraba toda “orgullosa” y contenta uno de los últimos dibujos que mi hijo había realizado. Ayer miércoles tenía que entregarlo y alguien con la capacidad suficiente de herir la sensibilidad de un niño, puesto que en éste curso esa persona es uno de los ejes de su aprendizaje, de que él coja confianza en sí mismo, le preguntó que ¿qué tenía que ver ese dibujo con el tema de educación vial? A lo que Fran por lo visto le respondió que ese dibujo no era copiado como el de la gran mayoría de sus compañeros, que lo había inventado. Es una respuesta de un niño de 10 años. Para un adulto como su tutora, incluso para el resto de adultos, es fácil buscar el significado que esconden esas palabras. No es que sea amor de madre, pero yo creo que ese dibujo es original. Buscó una relación entre el comentario que el Policía dijo “Pisa el freno Madaleno” y el tema en sí de educación vial. ¿Acaso pisan los coches, querida maestra? ¿no son nuestros pies quienes pisan el freno al ver un semáforo en rojo, querida maestra?

Cuando me enteré de lo sucedido, no pude sino que recordar cuando yo con más o menos su edad, fui dejada en evidencia por mi tutora, delante de toda la clase por un trabajo manual, y del sentimiento de vergüenza y rabia de ver cómo esa persona echaba abajo mi “esfuerzo”. En esa ocasión mi madre fue a hablar con la maestra. Yo, no haré lo mismo. Si mi hijo resulta ser premiado o no dentro de los 12 primeros, es algo que esperaré pacientemente… yo, ya lo he premiado y él muy contento está al saber, que su dibujo lo puede ver mucha más gente.