“Al-Andalus dicen que quieren… No hay huevos” (Manu Sánchez)

Anuncios

Temps de flors

Temps de flors, es una de las fiestas más conocidas de Girona, tiene lugar en Mayo, mes de las flores, y este año 2017 se celebra entre el 13 y el 21 de este mes. La muestra, con 62 años de historia, se ha convertido en “la gran fiesta de la primavera”, y el año pasado se calcula que recibió la visita de 193.482 personas, este año contará con más de 1.000 voluntarios que vigilarán su buen funcionamiento. Una festividad de flores donde el barrio antiguo de la ciudad se transforma en un multicolor jardín que es decorado con alfombras y arreglos florales que gracias a los centenarios monumentos de la ciudad tornan a la fiesta un carácter aún más impresionante si cabe.
En sus inicios no era más que una sencilla exposición de flores en la iglesia de Santo Domingo de Girona. Fue evolucionando año tras año hasta transformarse en una exposición de creaciones y arreglos florales de dicha iglesia. Fue a mediados de los 90 que el ayuntamiento decidió que la fiesta no se limitase únicamente a la iglesia de Santo Domingo y abarcase toda la ciudad. En la muestra, toda la ciudad fue decorada con flores, los monumentos adornados con belleza floral y se convenció a los vecinos para que abriesen sus patios al público durante esos días.
La ciudad fue condecorada en 2016 con el Premio Europa, un galardón que el consejo europeo otorga desde 1955 a los municipios que han realizados loables empeños por promover el ideal europeo de unidad. Fue la segunda ciudad española en conseguirlo tras Santiago de Compostela en 1985.
Actualmente en la muestra podemos encontrar creaciones florales tradicionales y experimentales, los dueños de los patios continúan abriéndolos al público en estas fechas y todos los espacios importantes de la ciudad y los monumentos se decoran con flores. Además, no sólo se encargan de decorar la ciudad los floristas profesionales, también participan escolares y decenas de aficionados, con lo que la ciudad se transforma en esos días en un enorme jardín. No queda un rincón sin adornar, incluso los puentes que unen las zonas separadas por el río Onyar.

Técnica pastel

Técnica Pastel Agost 16

Os presento el último dibujo realizado por mi pequeño gran artista. Terminada la ESO y algo harto de los estudios, se negaba  a aprovechar las vacaciones para mejorar el Inglés. Pero, !!siempre está el dibujo¡¡ Y al fin y al cabo, su futuro se encamina al diseño artístico así que, nos pusimos manos a la obra y buscamos un lugar donde pudiera aprender más cosas sobre el dibujo. Le dieron a escoger el dibujo y él se decantó por una girafa pero, no le dejaron por tener pocos colores y le propusieron este lindo pajarito.

Nos ha vuelto a sorprender el muchachito con este nuevo reto. Y personalmente estoy muy contenta porque lo he visto disfrutar durante este mes de julio. Y hasta diría que ni él se esperaba un resultado tan increíblemente bueno.

Las técnicas de pintura con pastel, son simples y rápidas, ya que el pastel es un medio seco y no requiere de secado, ni pinceles para su aplicación.

El pastel comienza a utilizarse como medio seco y rápido, para colorear dibujos. En el siglo XVIII, era una de las técnicas más empleada entre los pintores de la corte francesa.

El pastel:

El pastel está compuesto por pigmento puro, yeso y cola. Se forma una pasta y se moldea en forma de barra y se deja secar. La calidad y tipo de pastel, dependen de las proporciones de esta mezcla, los pasteles de gran calidad, no contienen yeso, ya que son prácticamente pigmento puro. Por eso, los colores son intensos y saturados.

El soporte:

El soporte más usado es un buen papel de color uniforme y grano grueso, como el Canson o el Ingres. Pero admite otra clase de soportes como las telas de seda o terciopelo, también cartón o madera compensada.

Técnica de pintura con pastel:

Su manejo es sencillo porque no requiere paleta, pinceles ni sustancias diluyentes. Es una técnica seca, rápida, admite superponer líneas finas, hacer veladuras y trabajar con empaste y colores saturados. Los colores son muy sólidos, pueden mantener su brillo durante siglos, sobre todo si se emplean en soporte de papel sin ácido. Su acabado es aterciopelado y luminoso. Los colores pueden superponerse porque no se mezclan con facilidad, se difuminan para crear sombras y luces sutiles. Por eso el papel de grano grueso es mejor, pues su superficie abrasiva retiene los pigmentos.

 

 

Nikolaus Harnoncourt

Mozart: Late symphonies | Nikolaus Harnoncourt & Concentus Musicus Wien

El violonchelista que se subió al podio
Nikolaus Harnoncourt nació el 6 de diciembre de 1929 en Berlín, aunque desde los dos años vivió en Viena.
En 1952, entró como violonchelista en la Sinfónica de Viena.
Nada podía hacer sospechar al comienzo de su carrera como violonchelista orquestal que poco después despuntaría uno de los grandes revolucionarios del movimiento historicista, aquel que luchó contra viento y marea para despojar a la interpretación de la música barroca de todas las anacrónicas adherencias y oropeles románticos a fin de devolverle sus sonoridades originales Concentus Musicus, el grupo que le acompañó durante toda su carrera, nació en 1953.
Pronto cambió el violonchelo moderno por el barroco y por la viola da gamba.
Grabó más de 50 discos de compositores como Bach, Haydn, Handel, Vivaldi, Mozart.
Es autor de libros como La música como discurso sonoro.
En 1971 arrancó su proyecto más ambicioso, junto con Leonhardt: la grabación de las Cantatas completas de Bach.
Su debut como director llegó en 1972, en Milán, con Il ritorno d’Ulisse in patria de Monteverdi.
En 1983 dirigió por primera vez a la Sinfónica de Viena.

Harnoncourt salió de las trincheras barrocas y empezó a dirigir formaciones modernas. Estableció estrechas relaciones con muchas de ellas (la Orquesta de Cámara de Europa, la Filarmónica de Berlín, la Orquesta del Concertgebouw, la Filarmónica de Viena), que vieron en él, que jamás usó batuta e irradiaba un magnetismo y una seguridad irresistibles, a un iconoclasta que podía enseñarles muchas cosas, como modelar interpretaciones intensas,
angulosas, sin un solo resabio de esa rutina que acecha siempre a los músicos como la hidra de los celos de Yago.
Ganó decenas de premios, entre ellos un Grammy, y la Universidad Mozarteum de Salzburgo le nombró doctor Honoris Causa en 2008.

Nos ha dejado un legado inmenso, sin duda.